Viaje a Londres


Siempre he tenido una relación especial con Londres. Recuerdo cuando de pequeño estuve viviendo en esta ciudad durante unos meses con mi madre y mis abuelos. Las casas de la época victoriana, con sus dos pisos y la moqueta hasta en el baño y un jardín en la parte detrás. Los autobuses rojos de dos pisos y los Taxis conducidos por el lado opuesto. Todo es familiar aunque distinto.

Es una ciudad de casi nueve millones de personas, la metrópolis más grande de Europa. Sus habitantes son gente de todo el mundo. Un melting pot compuesto por diferentes etnias de todo el mundo: indianos, nigerianos, jamaicanos, filipinos, canadienses, sudafricanos… comunidades que nos recuerdan la época colonial cuando Londres era el centro del mundo.

Es siempre un placer volver a visitar esta ciudad y descubrir sus contrastes, sus calidades y sus limites. Este año junto con Florencia, Maya e Paloma nos tomamos unos días para visitar Londres. La última vez fue hace unos pocos años cuando vine solo con Maya para visitar los lugares de sus libros favoritos de Harry Potter. Esta fué la primera vez de Paloma en Londres.

Fuimos huéspedes de unos amigos que conocemos desde muchos años: Phil y Jill son una pareja de ingleses que viven en la zona Este de Londres. Nos ha acogido en su casa y con ellos vivimos de cerca la autentica atmósfera de la ciudad. Celebramos con ellos el 5 de Noviembre la noche de Guy Fawkes, una fiesta tradicional durante la cual se disparan fuegos artificiales recordando la “Conspiración de la pólvora“.

Como siempre los protagonistas de la visita fueron los museos y las galerías de arte. Visitamos el Science Museum y la Tate Gallery. Paseamos por las rivas del rio Támesis y por las calles de la zona este. Subimos en los autobuses y nos perdimos en las entrañas de la ciudad llamadas Tube. No podía faltar un paseo por la zona de Little Venice y una vuelta en los laberintos del Camden Market.

Como siempre, viajo acompañado con una cámara. Esta vez fue la Leica X Vario, un regalo  que recibí hace menos de un año.  La Leica es pequeña, discreta y muy versátil. Con su objetivo 28-70 mm es perfecta para un viaje como este. Con ella tomamos muchas fotos para recordar estos momentos de vida.

Esta es una pequeña selección de las imágenes de este viaje.


millenium bridge science museum


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